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| FOTO: Jeison Rondón /CRPP |
Las trabajadoras y trabajadores de General Motors (GM)
Valencia señalaron que la denuncia que inició el proceso de cierre de la empresa
que inició el pasado 19 de abril, parte de un litigio del año 2000 por parte de
concesionarias que demandaron a la transnacional del motor por incumplimiento
de contratos. Denuncian que los demandantes son socios de la misma empresa y
llaman la atención de cómo un caso con más de 17 años se destranca justamente
en la actual coyuntura de crisis económica.
Para Stalin Pérez, trabajador de General Motors, se trata de un ataque a
la economía nacional centrado en la posesión de las divisas de la nación.
Asimismo, denunció que la empresa ya estaba acostumbrada a ejercer ilícitos
cambiarios al solicitar dólares para permitir la fabricación de determinadas
cantidades de vehículos, metas que justificaban el abono de divisas pero que
nunca se cumplían en realidad.
Durante una manifestación ante la sede del Consejo
Legislativo Bolivariano de Carabobo (Clbec), señalaron también, que detrás del
cierre se encuentra la orden del gobierno del presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, de pechar mayores cargas fiscales a las empresas norteamericanas
que se nieguen a disminuir su inversión en el extranjero, en especial en América
Latina.
Coincidentemente la empresa se había comprometido con el Estado
venezolano a destinar el 10% de los dólares obtenidos de sus ventas para
favorecer la fabricación y venta de
vehículos en bolívares, compromiso que se elude de manera ilegal y lesiva del
interés nacional por medio del cierre de las operaciones. Es de destacar, la
realización de una huelga paralela en la planta de General Motors Buenos Aires, con la que
ya han intercambiado gestos de solidaridad los trabajadores venezolanos.
Los trabajadores presentes en apoyo de sus compañeros de General Motors,
señalaron a su vez que la industria automotriz venezolana es una red
ensambladora que en sus mejores tiempos llegó a lo sumo a producir el 35% de
las partes de los vehículos ensamblados; hoy el porcentaje llega a cero. Acusan
que ese hecho al monopolio de los certificados de calidad industrial por parte
de empresas de consultoría y contraloría que son parte de los grandes
consorcios transnacionales, cuya finalidad es presione la extracción de
capitales fuera del país.
Liquidación les fue notificado por mensaje de texto
Es de recordar, que el pasado viernes 28 de abril una nutrida
movilización obrera, que inició desde temprano en las puertas de la planta General Motors de Valencia, avanzó por la zona industrial de la ciudad hacia la sede del Clbec,
con el fin de denunciar el cierre irregular de la empresa. El 19 de abril una
comisión judicial se presentó en las instalaciones para ejecutar una supuesta
orden de ocupación devenida de una supuesta demanda perdida por la empresa.
Ante el desconcierto y la fuga de la
gerencia, se decide ocupar las instalaciones de manera preventiva.
Posteriormente, las y los trabajadores
de la plantan recibieron un pago por cuenta nómina y se les informa, vía
mensaje de texto, que constituye la liquidación y el final de la relación
laboral. Según Stalin Pérez Borges, del Consejo consultivo de la Central
Bolivariana de Trabajadores, este cierre es un acto irrito que busca sabotear
la industria nacional y dar paso al negociado de divisas con la importación
plena de vehículos. Adicionalmente, aclaró que no ha habido intervención alguna
del Estado venezolano, más allá de la presencia del Ministro del Trabajo
posterior al cierre.
Por su parte, Yimmi Rojas, del Sindicato de Ford Motors de
Venezuela, declaró estar presente él y sus compañeros, así como varios
representantes obreros del sector automotriz y de la industria carabobeña, en
una muestra de solidaridad, desde hace mucho tiempo necesaria, pues relata que
similar situación se da en la en las industrias Ford desde tiempo atrás, y que
la amenaza del cierre por el traslado de la actividad al ramo importador es una
espada que pende sobre los puestos de trabajo de muchas familias carabobeñas.
En medio de consignas y pancartas la marcha llegó a destino
para presentar su caso ante una comisión de diputados del Clbec. En el breve
mitin que se suscitó en la entrada del parlamento regional tomaron la palabra
en señal de apoyo, denunciando conflictos paralelos, y alertando de peligros
similares en empresas como Encava CA, Filtros WIX, Alimentos Polar Salsas y
Untables, Monaca, entre otras.

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